El culto a Isis en España. Parte II.

Este texto fue escrito en 2014 para formar parte de una antología de la diosa Isis que, al final, nunca salió a la luz. Es por ello que hemos decidido publicarlo en nuestro blog, separado en tres partes, para que sea público, ya que ese fue su principal objetivo. El texto ha sido revisado y modificado en 2017.
Fragmento de lápida bilingüe hallada en Ampurias, referida a la construcción del Santuario de Isis y Serapis.

Como se indicó anteriormente, el primer templo dedicado a Isis en España se encontraba en la colonia griega de Ampurias (Provincia de Girona). Se edificó sobre el antiguo abaton, zona dedicada a los enfermos del templo de Asklepios. Estaba dedicado a Serapis e Isis. Por una inscripción hallada en el mismo, sabemos que el encargado de su construcción fue un comerciante griego que venía de Alejandría, llamado Noumas, en el siglo I a.C. El texto dice:

‘A Isis. A Serapis. Numas, hijo de Numeios, alejandrino, devoto, mandó hacer el templo, las estatuas y el pórtico’

Una de las principales características del templo es que, en el lado oeste, encontramos la ecclesiasterion, una gran estancia destinada a la reunión de los fieles iniciados en los misterios Isiacos. Aunque es difícil de datar cuando este templo dejó de ser utilizado, da la sensación de que las estatuas del mismo fueron escondidas para intentar preservarlas.

Entre sus templos más importantes cabe destacar, como ya hemos dicho, el de Baelo Claudia, localizado al sur de

Templo de Isis. Baelo Claudia. Restos arqueológicos y reconstrucción superpuesta.

la Península, en la ciudad de Bolonia, en la actual provincia de Cádiz. Se construyó en el Siglo I d.C, y fue utilizado hasta que en el siglo III fue destruido por un terremoto. Se encontraba situado en la zona nordeste del foro. Esta privilegiada localización sugiere que el culto a Isis tuvo una estrecha relación con las autoridades locales. Gracias a las inscripciones halladas en el templo sabemos que estaba dedicado a Isis en sus epítetos de Pelagia, Tyché, Myronyma y Dominae. Este santuario contiene una de las pocas referencias al epíteto Myronyma que encontramos en toda la península. Al Este del templo encontramos un edificio con una parte del techo abierta, delimitado por cuatro columnas, un altar, una estructura cuadrada vacía en el centro y un edificio en cripta: se trataría de la sala de iniciación en los misterios isiacos. Se han hallado diversas inscripciones en el templo, sobre todo como ofrendas de agradecimiento a la diosa. Pero quizás la inscripción más interesante es una por la cual, un devoto, cuyo nombre se desconoce, ha sido victima de un robo y ruega a la diosa que que castigue ese hurto:

Isis Myronyma, te encomiendo el robo del que soy víctima. Haz en mi favor actos ejemplares con tu firme divinidad y tu majestad, de manera que te lleves de en medio a quien lo ha hecho, a quien me ha quitado, o a su heredero, una manta blanca nueva, un cobertor nuevo, dos colchas para mi propio uso; te ruego ¡oh, Señora mía!, en nombre de tu majestad, que castigues este robo”.

Placas de pies. Templo de Isis en Italica.

Otro importante Iseo es el que se encontraba en la ciudad de Itálica, en la actual provincia de Sevilla. Se construyó a mediados del siglo II d.C. en el pórtico posterior del teatro de esta ciudad y perduró intacto hasta que fue destruido y expoliado por los visigodos, entre los siglos V y VI d.C. Una vez más encontramos la presencia de la diosa en un lugar privilegiado de la ciudad. Lo más interesante de este Iseo son una serie de placas con la imagen de unos pies que miran hacia dentro del santuario. Estas placas forman un conjunto de seis piezas que se encuentran en el propio pavimento del templo. Al tratarse de lápidas pavimentales hay que admitir su carácter conjunto, de modo que podríamos estar ante la donación del propio templo, cuya construcción habría sido un mandato divino, costeado por Marcia Voluptas, Soter, Iunia Ceresa y Privatia. Sólo una de ellas corresponde a un varón, Soter. La lápida correspondiente a Marcia Voluptas se encuentra en el centro de todas ellas, lo que hace suponer que ella fue la principal artífice de esta ofrenda. Los diferentes estudiosos han sugerido que, cuando las huellas miran hacia el exterior, corresponden a la diosa, mientras que cuando miran al interior corresponden al fiel. Sea como fuere, gracias a estas lápidas, sabemos que este templo estaba dedicado a la diosa bajo sus epítetos de Dominae, Reginae, Victrici y Bubastis (que puede hacer referencia a la ciudad egipcia de Bubastis o a al nombre romanizado de la diosa gato Bast). Por otro lado, gracias a otra inscripción, sabemos que una sacerdotisa del culto imperial, Vibia Modesta, hizo una ofrenda a la Victoria Augusta, en la que se incluía un busto de oro de nuestra “Señora Isis”. A cambio la sacerdotisa de Isis, Flaminia Pale, que vivía en Ibagrum (Córdoba), se hizo cargo de la ofrenda de una estatua en piedra de la Piedad Augusta. Este testimonio nos indica que el culto a Isis estaba integrado y era aceptado por el culto Imperial y que el culto a la diosa fue utilizado como instrumento de conexión en ámbitos provinciales.

Hasta que en agosto de 2016 fuera descubierto, la existencia de un Iseo en la ciudad portuaria de Carthago Nova,

Templo de Isis. Cartago Nova

ubicada en la provincia de Murcia, al suroeste de la península, era sólo una hipótesis, que se basaba en una inscripción dedicada a Isis y Serapis, en la que se leía que Titus Hermes, un liberto oriental, habría dedicado un templo a los dioses alejandrinos. A día de hoy sabemos, gracias a la labor arqueológica, que dicho templo si existió. Se encontraba situado al lado del foro, uno de los lugares más privilegiados de la ciudad. Su estructura está formada por capillas y cisternas para la realización de los cultos mistéricos. Lo más novedoso es la aparición de un resto de ala, que formaba parte de una esfinge, guardiana del Santuario

En el Cerro del Olivo, a las afueras de la ciudad de Tarraco (Actual Tarragona), encontramos un templo suburbano dedicado a Isis, con la siguiente inscripción:

‘Consagrado a Isis Augusta en honor y memoria de Iulia Sabina; su madre, Clodia Orbiana’

Parece ser que el culto a Isis no tuvo mucha implantación en la ciudad romana de Tarraco, lo que es extraño por el abundante número de forasteros afincados en la misma. Aunque no haya restos arqueológicos que demuestren la presencia de un Iseo en esta cuidad, sería muy tajante afirmar que no lo hubo, ya que la arqueología nos puede deparar muchas sorpresas.

En Alameda (Málaga), se ha encontrado un altar con la siguiente inscripción:

Por mandato de la Señora, Caius Licinius Flavinus ofreció a Isis Bulsa esta fuente y este templo”.

Este texto hace más que probable que en esta ciudad hubiese un Iseum, aunque no se haya encontrado aún. El epíteto Bulsa no tiene paralelo en ninguna parte del mundo. Puede ser que se trate de un topónimo que pudiera corresponder a la geografía real o imaginaria e la Isis egipcia.

Aqua Calidae. Caldes de Montbui. Barcelona.

En Aquae Calidae (Caldes de Montbui, Barcelona), ante la inexistencia de un Iseum, se erigió una estatua dedicada a Isis en las termas, relacionando así a la diosa con las aguas curativas y el ámbito termal. Esta relación de Isis con las aguas termales no es novedosa, pues ya aparece atestiguada en textos aparecidos en Atenas y Macedonia donde la diosa es sincretizada a Salus y las Ninfas, apareciendo remarcado su poder sanador termal.

Un caso muy curioso lo encontramos en Panóias (Portugal). No se trata de un Iseum en sí, sino de un santuario rupestre, escavado en las rocas en plena naturaleza. Se trata de un santuario indígena que, en un primer momento, estaba dedicado a los dioses

Inscripción en el Santuario rupestre de Panóias (Portugal)

infernales y a los dioses protectores de la población local. Pero ya en el siglo III d.C sería reconvertido y “dedicado a todos los dioses y todas las diosas, a todos los numina, a los dioses infernales y a Serapis”. Encontramos varias inscripciones de toda índole, como la que reza así:

‘Al muy Alto Serapis, con la cubeta circular y con los rituales de los misterios. El Senador Gaius Calpurnius Rufinus.’

Aunque el texto no hace referencia a Isis, los misterios de Serapis eran los de Isis. Además en este santuario rupestre se han encontrado siluetas de pies marcadas en la roca, lo que nos recuerda a las placas de mármol del Iseum de Italica.

Altar a ‘Isis como protectora de las jóvenes’. Museo Arqueológico de Sevilla.

Una serie de altares encontrados en la geografía peninsular pueden indicar la presencia, o no, de Iseums. Tal es el caso de la ciudad de Granada, donde se encontró un altar dedicado a “Isis como protectora de las jóvenes”. En Epora (Córdoba), aparece otro altar dedicado a “Isis Panthea”, siendo la primera vez que vemos este apelativo dedicado a la diosa. En la ciudad portuguesa de Chaves, Cornelia Saturnina, dedica un altar a Isis como cumplimento de una promesa. Se conoce además que hubo un culto organizado en las ciudades de Lugo, Córdoba, Mérida y Valencia.

En el ámbito rural también hay testimonios del culto a Isis, sobre todo en la isla de Mallorca. No obstante, sus fieles, no construyeron templos. Pequeñas peanas, una cueva, una oquedad en la piedra o una diminuta cubierta que protegiera la imagen, resultaban suficientes. El recinto era la propia naturaleza, a la que accedían los fieles, probablemente descalzos, para depositar sus ofrendas.

Tenemos además evidencias del culto a Isis en todo el territorio peninsular. En Badajoz una inscripción evoca a Isis bajo los epítetos de Dominae y “Señora de los Manes”; en Antequera (Málaga) Sextus Peducaeius hace una ofrenda a Isis y Serapis; en Sagunto (Valencia), se hace una ofrenda a Isis Pelagia; En varias ciudades de León encontramos inscripciones donde el nombre de Isis y Serapis aparecen mezclados con el de otras deidades típicas del culto Imperial, tales como Salus, Esculapio, Marte, Core o Apolo; En Braga (Portugal), Lucretia Fida, sacerdotisa de Isis, consagra una placa a “Isis Augustea”.

Lucerna romana donde aparecen Isis, Harpócrates y Hermanubis. Montemayor, Córdoba,

Estas inscripciones no son documento acreditativo de que en dichas ciudades existiese un culto organizado, aunque bajo la catedral de Braga se han hallado restos de un templo que posiblemente estuviese dedicado a la diosa. Otras ciudades actuales donde sabemos que se rindió culto privado a la diosa fueron Guadíx, Burgos, Astorga, Sevilla, Alcalá del Rio y Segóbriga. Recientes descubrimientos arqueológicos indican que es probable que en Madrid se encontrase un santuario dedicado, al menos, al dios Serapis.

(Continuará…)

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